Abr 132011
 

 

A continuación transcribo el e-mail que he enviado a fecha de 13 de abril de 2011 a todo el grupo, tras haber estado Isma y yo un ratito charlando sobre . De nuestra conversación, además de pasarnos un montón de contactos e hilos de los que tirar, rescato lo siguiente:

SIEMPRE HAY UNA

TÚ NO HACES LOS TRABAJOS, LOS TRABAJOS TE HACEN A TÍ

TODOS SOMOS CAPITAL VS TODOS SOMOS CAPITALES

CAMBIAR HISTORIA POR HISTORIAS

LA PERSONAL SE CONTAMINA POR LA COLECTIVA

Y bueno, luego nos hemos estado contando batallitas para acabar con la idea de que nos gustaría vernos más de aquí a septiembre.

*Transcripción

Hola!
Hemos estado Isma y yo juntos esta mañana viendo algunas cositas, y nos apetecía un montón quedar en Genarín para ver qué es eso todos juntos! ¿os apetece quedar? La idea sería quedar a eso de las 7 de la tarde en algún sitio para enseñarnos cosas en las que estemos trabajando, después ir a matar judíos, y de allí quedarnos en la escultura de las moscas a ver cómo funciona todo…
¿Qué os parece?
Para los que sois de fuera, yo tengo una restform maravillosa, que presto (junto con el techo) ¡Decidnos!
Abrazos

Paula e Isma

Isma y Paula

Abr 092011
 

 

Me acerqué al con la idea de observar cómo eran las transacciones que allí se hacían, para tratar de detectar los distintos códigos y roles que se activaban en la escenografía de . Había decidido mantener una posición analítica, neutra y no participativa en el engranaje. Cambié de idea.

El deseo de ALIMENTAR, de llenar el blog, de animar con mi acción a los compañeros a ponerse manos a la obra, tuvo que ver en el cambio de planes. Tendría que haber planificado mejor, decidido continuar con el plan A.

El plan A comenzaba con la observación y la selección de tres personas a las que acercarme. Originariamente había pensado entrevistar a una mujer que vendiera verduras fuera del circuito oficial de mercado, una persona, independientemente del género, que vendiera cualquier tipo de género dentro del circuito oficial de mercado, y una tercera persona que trabajara en cualquier puesto de embutidos, incluso una cuarta persona, un turista que participara del ESPECTÁCULO DEL MERCADO. De este modo, creía que iba a conseguir cuatro perspectivas diversas, cuatro relatos diferentes que pudieran entrecruzarse. Una vez escogidos, el plan era bajar al mercado el miércoles y entablar conversación, generar , explicar la razón por la cuál quería relacionarme y conseguir una cita, para comenzar las grabaciones. A partir de ahí no había pensado los siguientes pasos.

No había pensado, por ejemplo, cómo afrontar una entrevista, no me había cuestionado la : romántica, exótica, nostálgica, activista, superficial, , o la del discurso.

Así que los derroteros por los que me llevó el deseo me han puesto en conflicto. Finalmente decidí entrar en La Tienda, pedir una tila, y mirar cómo los comerciantes entraban y salían, desayunaban, iban al baño, y se relacionaban entre ellos. En ésto, se puso a mi lado un señor mayor, pidiendo un café blanco. Esta fue la parte de la historia que generó el desenlace. Empezamos a hablar

– ¿qué es un café blanco?

– Un orujo, ja ja ja

Y a los pocos minutos ya tenía encendida la grabadora del móvil, y ya iba dirigiendo la conversación en función de los caminos que habíamos ido definiendo en el taller: el estraperlo, el mercado, Durruti, el trabajo… Yo preguntaba y el , mote del hombre, contestaba. Me habló de una práctica creativa: pintaba vieiras, decía.

– ¿Para qué son las vieiras? (pensando que iba a hablarme del Camino de Santiago)

– Para pintarlas. Algunos las usan de cenicero, pero se estropea el esmaltado. Es una pena no tener una aquí, si no te la regalaba (y yo pensando en el “icono”

Durante nuestra conversación, el Abuelo me dijo que su esposa tenía alzheimer, que vivía en una residencia, pero esta información no me interesó a priori, no estaba en los planes…

Saliendo de la Tienda, acompañándole un poco a su casa, bajando las escaleras, me dijo el Abuelo que quería contarme una , que era larga, que se la habían enseñado en la escuela y que si no la aprendía le daban palos. Le pregunté si podía grabarle, y vi en la pared de enfrente el muro de Neruda, le pedí que se colocase allí, y que comenzara. Estaba produciendo una imagen en movimiento.

¿Qué tipo de imagen produje? ¿Qué relato propicié? Una imagen más, más ruido, una visión de la vejez típica. Me arrepiento de haber entrado en la representación, de haber simulado interés, de no haber tenido una escucha activa, de haber creado algo superficial, de haber utilizado a una persona.

De todos modos, me parece representativo dejar aquí este rastro de mi mirada, para monitorizar de forma pública el modo en que actúo