El documento está recogido en el libro ‘El valor de un juramento’

Belén Molleda / León
Un documento, hasta ahora inédito, revela que el que fuera obispo de León, , pidió clemencia para el capitán Juan Rodríguez Lozano, el abuelo del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, antes de ser fusilado el 18 de agosto de 1936 por mantenerse fiel a .
Este documento se exhibe por primera vez en un libro que se presenta hoy en León con el título ‘El valor de un juramento’ y en el que se describe la biografía de setenta militares fieles a la II República, entre ellos el capitán Lozano, según ha explicado uno de los autores del libro, Javier Rodríguez, profesor de Historia Contemporánea de la Universidad de León.
Que el que un obispo adoptara una postura de este tipo, en el sentido de pedir clemencia, era algo “excepcional”, dice Rodríguez, aunque en el caso de José Álvarez, después se identificó con el bando republicano. Además del obispo de León, también pidió clemencia por el capitán Lozano el Colegio de Abogados de León, según ha explicado este investigador. Continue reading »

 

Sr. Zugazagoitia.

Director de

Madrid

Estimado Sr. mío: Soy Capitán del Ejército y desde que comencé a discurrir por mi cuenta, socialista. Le sería fácil comprobarlo preguntando a los obreros de la cuenca minera de Santa Lucía, de esta provincia o a los compañeros de las organizaciones de León. Más cerca aún: Tiene V, ahí en Madrid, a un elemento destacado del partido, Valle, consejero de instrucción pública, que me conoce y sabe cómo pienso. Esta carta, no es pues, ni de un oficial monárquico ni de un oficial señorito. Es simplemente la carta de un militar que a pesar de serlo, siente inquietudes espirituales y tiene la esperanza de una Humanidad mejor, de una más justa y más  científica organización social.

Por estas inquietudes, leo ávidamente su periódico 1934 y vibro con sus artículos. He visto con satisfacción la campaña hace tiempo iniciada a favor de las clases de tropa. Con esa campaña se matan dos pájaros de un tiro: conseguir para ellos unas mejoras que son de justicia y captarlas para la causa. Eso está bien. Pero ¿es imprescindible para ello ir contra los oficiales, consiguiendo su enemiga? ya sé yo, que es de mayor efecto en la captación que se pretende, señalar personalizando, los pretendidos culpables de las desdichas; pero entiendo -y conste que me he decidido a comunicárselo solamente en bien de la causa que El Socialista defiende- que puede hacerse muy bien la labor de captación, sin crear enemiga alguna y hasta conseguir otras captaciones no desaprovechables. Continue reading »