Texto publicado en el facebook de MUSAC el día 29 de abril de 2011

Palabras clave* , fenomenología, , micropolítica, , , Amikejo, , himno, , , , cartografía, confianza, , copia, , mentira

Así trabajamos en el MUSAC. Aunque en 2011 ha habido encuentros previos del equipo con artistas y comisarios en torno a un café, (Juan Vicente Aliaga o  Latitudes, por ejemplo), éste es el primero que compartimos públicamente durante el año. Motivo: no hemos tenido tiempo para redactar los encuentros anteriores.

En esta ocasión han venido a León los artistas Fermín Jiménez Landa (Pamplona, 1979) y Lee Welch, para preparar la exposición que ambos artistas, que no habían trabajado antes juntos, presentan en septiembre en el Laboratorio 987 clausurando el Ciclo expositivo Amikejo, comisariado por Latitudes.

Esta mañana nos hemos reunido al sol con Fermín, para charlar sobre cómo ha afrontado una exposición con un artista con el que no existía una relación de confianza previa.

Y es que, la propuesta de Latitudes, el “encargo” venía con unos ingredientes dados: 1. Poner a trabajar juntos a dos artistas que no se conocen 2. A su vez que trabajaran con artistas locales

Fermín nos cuenta que la situación predeterminada conlleva un nivel de tensión alto desde los comienzos: ¿Cómo trabajar con alguien con quien no tienes confianza? Además, dice Fermín que en el diálogo, entra en juego la diplomacia a la hora de tomar decisiones, es decir, la sinceridad queda matizada por un código de buenas maneras, que en realidad es autoimpuesto… Fermín, muy autocrítico, dice que tendrían que haberse visto más veces, que la comunicación previa entre ambos no ha fluido bien por Internet, a través del e-mail.

Sin embargo, en este punto de la historia,  finalmente ha salido muy bien, quizá porque ambos estaban en un punto común: una situación  de miedo y preocupación frente lo que iba a pasar. Ambos estaban perdidos, no sabían desde donde partir, había muchas ideas sueltas pero faltaba la base. Por ello, primeramente deciden que cada uno lance una propuesta individual desde su terreno, y deciden trabajar cada uno por separado esperando a que llegue el momento de la conexión, de la confluencia

Y es que, al final es sencillo: Llegas a León, quedas con un Gin Tonic en mano, y cuando te vas al hotel, en la cama, te das cuenta de que ¡esto está hecho!

Ellos querían partir de Amikejo de una forma literal, puesto que el resto de las parejas han trabajado desde conceptos comunes con la historia de este estado neutral esperantista. Pennachio Argentato e Iratxe Jaio y Klas van Gorkum han desarrollado sus proyectos desde la idea del trabajo, aunque desde diferentes ópticas.

Fermín reconoce que la Historia de Amikejo le tenía maravillado, artísticamente se acoplaba muy bien con su línea previa y sus intereses conceptuales. De igual modo ocurría con Lee Welch, quizá por esta razón Latitudes pensaran en ellos dos para desarrollar la última exposición.

 

El hecho es que parten de todas las cosas externas a la construcción de la nación, de las herramientas que simbólicamente hablan de un estado. Obtienen información a través de wikipedia y de búsquedas rápidas en Internet. Es decir, acceso rápido, investigación superficial, en sintonía con lo absurdo de las mismas herramientas que conforman un imaginario sobre el concepto nación. Objetos que finalmente son superfluos: la bandera, el himno, los sellos… No trabajarán sobre la bandera, sí sobre el himno, los sellos y los monolitos o estelas que conformaban el perímetro de  la frontera de Amikejo…

Volviendo atrás retomamos los ingredientes dados del proyecto: Tenían que trabajar con artistas locales de León – ¿y qué más dificultades? Deciden en el momento previo a encontrase en León, ir obviando eso que les ha estado rodeando y posponer la decisión y el modo “de qué manera usamos a los artistas locales”. Fermín aplica el sentido utilitario del término de forma previa, se cuestiona: ¿los artistas locales van a ser nuestros machacas, nuestros becarios, o va a haber un diálogo de artista a artista?. Por eso Fermín quería pervertir la premisa para apropiarse de la propuesta.

La primera propuesta de Fermín era componer un himno…

Investigando encontró la historia de la República de la isla de las Rosas, cerca de Rímini, que podéis conocer aquí: http://es.wikipedia.org/wiki/Isla_de_las_Rosas que contiene algunas nociones similares a Amikejo: independencia, lenguaje sintético del esperanto, utopía, fracaso… pero incluye otras: revuelo mediático, desinformaciones, mentiras, falsas historias, ocupaciones, la neutralidad de las aguas internacionales, la cuestión de la escala, la cartografía, el mapa político, la idea de isla…

Al proyecto se añade también un aparato reproductor de audio con batería de zinc. Le interesa el zinc porque enlaza precisamente con Amikejo, con la idea del fracaso de la utopía, o de la relación de o monetaria con la creación del estado de Amikejo, que se debió al enfrentamiento entre las comunidades limítrofes por la explotación de las minas de Zinc de Moresnet. La idea de la temporalidad de lo construido desde la utopía pero su permanencia como idea, es otro de los motores de su proyecto.

Por su parte a Lee Welch le interesaba más abordar Amikejo desde el lenguaje, el esperanto, tenía la idea de realizar una serie de entrevistas, de grabar los ensayos de la banda, tener una relación dialógica con lo local, y construir una pieza dentro de la pieza de Fermín. Por otro lado, quería trabajar sobre los sellos diseñados para Amikejo, a través de una investigación y una historia que habla de nuevo, de la apropiación, la copia, la cita, la mentira, la historia, la deformación, la gamberrada, lo deformable…

Por último, sobre las estelas, están pensando cómo conectar físicamente Amikejo con la ciudad de León, a través de lo objetual, pensando en la frontera y en lo simbólico del dibujo del perímetro de una nación, y su modificación.

No queremos desvelar (más aún), el proceso de esta comunicación entre artistas, pero apuntamos, que los conceptos con los que trabajan, pueden confluir con el trabajo que Daniel G. Andújar presentará en las mismas fechas en el Proyecto Vitrinas, bajo el título CAPITAL.

Finalmente, Carlos Ordás, coordinador de la exposición, nos explica que en esta ocasión, y para este proyecto, tenía que hacer de anfitrión de los artistas en León, algo que por otra parte, es una de las funciones que realiza a diario. De hecho, la “rareza” de las premisas de ésta exposición, no influyen en los aspectos técnicos de la producción y el montaje.

 

¡Buen fin de semana!

Abr 242011
 

A pesar de que hace un año el propietario de esta mina, tras numerosas irregularidades, anunció su cierre, aún sigue contaminando.

 

Abr 092011
 

 

Me acerqué al con la idea de observar cómo eran las transacciones que allí se hacían, para tratar de detectar los distintos códigos y roles que se activaban en la escenografía de . Había decidido mantener una posición analítica, neutra y no participativa en el engranaje. Cambié de idea.

El deseo de ALIMENTAR, de llenar el blog, de animar con mi acción a los compañeros a ponerse manos a la obra, tuvo que ver en el cambio de planes. Tendría que haber planificado mejor, decidido continuar con el plan A.

El plan A comenzaba con la observación y la selección de tres personas a las que acercarme. Originariamente había pensado entrevistar a una mujer que vendiera verduras fuera del circuito oficial de mercado, una persona, independientemente del género, que vendiera cualquier tipo de género dentro del circuito oficial de mercado, y una tercera persona que trabajara en cualquier puesto de embutidos, incluso una cuarta persona, un turista que participara del ESPECTÁCULO DEL MERCADO. De este modo, creía que iba a conseguir cuatro perspectivas diversas, cuatro relatos diferentes que pudieran entrecruzarse. Una vez escogidos, el plan era bajar al mercado el miércoles y entablar conversación, generar , explicar la razón por la cuál quería relacionarme y conseguir una cita, para comenzar las grabaciones. A partir de ahí no había pensado los siguientes pasos.

No había pensado, por ejemplo, cómo afrontar una entrevista, no me había cuestionado la : romántica, exótica, nostálgica, activista, superficial, , o la del discurso.

Así que los derroteros por los que me llevó el deseo me han puesto en conflicto. Finalmente decidí entrar en La Tienda, pedir una tila, y mirar cómo los comerciantes entraban y salían, desayunaban, iban al baño, y se relacionaban entre ellos. En ésto, se puso a mi lado un señor mayor, pidiendo un café blanco. Esta fue la parte de la historia que generó el desenlace. Empezamos a hablar

– ¿qué es un café blanco?

– Un orujo, ja ja ja

Y a los pocos minutos ya tenía encendida la grabadora del móvil, y ya iba dirigiendo la conversación en función de los caminos que habíamos ido definiendo en el taller: el estraperlo, el mercado, Durruti, el trabajo… Yo preguntaba y el , mote del hombre, contestaba. Me habló de una práctica creativa: pintaba vieiras, decía.

– ¿Para qué son las vieiras? (pensando que iba a hablarme del Camino de Santiago)

– Para pintarlas. Algunos las usan de cenicero, pero se estropea el esmaltado. Es una pena no tener una aquí, si no te la regalaba (y yo pensando en el “icono”

Durante nuestra conversación, el Abuelo me dijo que su esposa tenía alzheimer, que vivía en una residencia, pero esta información no me interesó a priori, no estaba en los planes…

Saliendo de la Tienda, acompañándole un poco a su casa, bajando las escaleras, me dijo el Abuelo que quería contarme una , que era larga, que se la habían enseñado en la escuela y que si no la aprendía le daban palos. Le pregunté si podía grabarle, y vi en la pared de enfrente el muro de Neruda, le pedí que se colocase allí, y que comenzara. Estaba produciendo una imagen en movimiento.

¿Qué tipo de imagen produje? ¿Qué relato propicié? Una imagen más, más ruido, una visión de la vejez típica. Me arrepiento de haber entrado en la representación, de haber simulado interés, de no haber tenido una escucha activa, de haber creado algo superficial, de haber utilizado a una persona.

De todos modos, me parece representativo dejar aquí este rastro de mi mirada, para monitorizar de forma pública el modo en que actúo