Diario de León

La , a la que en 1998 la cámara baja del parlamento alemán le retiró todos los honores militares por el , fue despedida con todo tipo de reconocimientos en León en mayo de 1939. El 28 de marzo, su jefe el general instaló su cuartel general en la mejor habitación del ,, en la plaza de Santo Domingo. Se eligió León para la despedida por dos motivos principales, el primero por haber sido el centro de recepción de material más importante, pero sobre todo porque la capital contaba con una vía de comunicación directa con el puerto de Vigo, lugar donde se tenía previsto que la flota alemana recogiese a los legionarios para su regreso a Alemania.

El 1 de mayo, el sirvió para el Ayuntamiento un «vino de honor» con el que la ciudad quiso obsequiar a «los servicios prestados por los legionarios». Asistió, además de los jefes de la legión y de la base aérea, el cónsul italiano acompañado de varios oficiales. Si el alcalde, González Regueral, comunicaba la próxima inauguración de una calle con el nombre de Legión Cóndor, el jefe del Estado Mayor, Hans Seidemann, dio las gracias «por la buena acogida de los leoneses» y «las atenciones y deferencias que con ellos había tenido la ciudad de León». Entre desfiles y ágapes, la ciudad toda se germanizó. «En las plazas leonesas se escuchaba tarde y noche música alemana, en los cines principales de la ciudad se proyectaban películas en versión original alemana» de corte panfletario como Spassvoegel y Liebelei y, como no podía ser menos, se disputó un partido entre legionarios y un combinado del SEU leonés, en el que ganaron los leoneses 2-1. El 21 de mayo, el general Von Richthofen invita a todos los leoneses, a través de una nota publicada en el Proa , a asistir a todos los actos conmemorativos de despedida de la Legión Cóndor. Franco había prometido su asistencia y la ciudad se engalanó sobremanera. |||| La Diputación entregó, en nombre de las madres leonesas, un pergamino en el que las madres leonesas agradecían a Alemania y a los legionarios en particular la ayuda «a la España nacional». Hitler no tardó en responder. De fecha 17 de junio de 1939 remitió una carta a la comisión gestora de la Diputación en la que decía: «A las madres de León. Doy cordialmente las gracias por el documento en pergamino a mi remitido con el agradecimiento a los voluntarios alemanes que han estado firmes al lado de sus hijos de España en la lucha contra el enemigo del mundo, el comunismo. Deseo a la capital de León, después de estas luchas victoriosas, un nuevo florecimiento y un desarrollo grandioso para el porvenir». En septiembre de 1939 se crea en la base aérea la Academia de Aviación, pero sólo permaneció diez años en este destino. Cuando se creó la Academia General del Aire, el régimen franquista ya no debió sentirse comprometido con León y decidió ubicarla en San Javier (Murcia), donde permanece. En León se graduaron, según datos de la base, 499 tenientes profesionales componentes de las cuatro primeras promociones. La falta de impulso político es, según Manuel González, el motivo por el que la base de León se quedó desligada de la formación de pilotos. «¿Será León cenicienta»?, se preguntaba en la prensa local el periodista Lamparilla.

 

 

 

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